
Falta poco para definir otro destino de cuatro años. Se perfilan los candidatos. No falta nadie a la cita electoral. Es el sueño de los arribistas y los acomodados de siempre. Un día se oyó un clamor: "Que se vayan todos" y hoy vemos que esos todos están de vuelta, como si nada hubiese pasado.
Basta, hay que cambiar y no me pregunten por quién y por qué por que no tengo nada para aconsejar. Eso sí: Busquemos la decencia, el talento y la capacidad de alguien para gobernar. Me importa poco a esta altura que sea de izquierda, centro o derecha. Eso sí, me gustaría una cámaraopositora con muchos socialistas y que estuviera también esa gran luchadora que es Vilma Ripoll que lucha sola contra toda la mafia que reina en el país.



